ALCALDES Y GOBERNADORES REGIONALES NO DEBEN CANDIDATEAR A LA PRESIDENCIA DE LA REPÙBLICA

El Jurado Nacional de Elecciones recuerda que hasta este lunes 12 de octubre hay plazo para los gobernadores, vicegobernadores, alcaldes y altos funcionarios que tengan aspiraciones de participar como candidatos en los comicios generales 2021 a renunciar a sus cargos.


Es decir, se sigue con los mismos vicios del pasado que a nada bueno conducen. Ya varios alcaldes de Lima y gobernadores regionales, estando en pleno ejercicio de sus funciones para el que fueron elegidos, cedieron a la sed del poder, se olvidaron de sus promesas ante la ciudadanía y postularon como candidatos a la Presidencia de la República en los últimos 20 años.


Aquí un breve repaso; el primero de ellos, Ricardo Belmont Cassinelli, quien ganó la alcaldía de Lima por el Movimiento OBRAS, en dos oportunidades (1990- 1996). En su gestión se ejecutaron: Intercambio vial sur, Intercambio vial norte, avenida Universitaria, Intercambio vial Dos de Mayo e Intercambio vial Higuereta, pero muy pronto se convirtió en enemigo del presidente Alberto Fujimori, y entonces quiso competir, candidateó a la presidencia de la República, pero no tuvo suerte porque obtuvo apenas el 2,5% de votos.


Luego, Alberto Andrade Carmona, de Somos Perú, fue alcalde de Lima en dos periodos consecutivos (1996 – 2003). Sus principales obras : las vías expresas de las avenidas Grau y Javier Prado, así como la recuperación del centro histórico. Pese a ello, en el año 2000 postuló para las elecciones presidenciales, pero sólo logró obtener el 3% de los votos, lo que le llevó a retirar simbólicamente su candidatura para apoyar la de Alejandro Toledo.


Posteriormente, Luis Castañeda Lossio, de Solidaridad nacional, fue alcalde de Lima también dos periodos consecutivos (2003 al 2010), y ganó una tercera elección (2015 hasta el 2019). A él se le debe el Metropolitano, los Hospitales de la Solidaridad, las escaleras de acceso a las zonas altas de los asentamientos populares y el Circuito Mágico del Agua. Postuló a la Presidencia de la República en las elecciones del 2011, y fue derrotado al quedar en quinto puesto, con 8.624% de los votos. El gobernador regional de Cajamarca, Gregorio Santos, también quiso ser Presidente, pero, perdió.


Ahora es el alcalde de La Victoria, George Forsyth, quien está voceado como candidato presidencial para los comicios generales del 2021 por Restauración Nacional, algo que es criticado por diversos sectores, incluyendo el propio alcalde de Lima, Jorge Muñoz, quien le ha reprochado a Forsyth al recordarle que han sido elegidos por cuatro años y que “no es pertinente dejar a los electores tirados”.


El asunto está en que si un alcalde o un gobernador regional es candidato se rompe la igualdad de condiciones con el resto de contendores, porque con los recursos del Estado que manejan, los utilizarán para su campaña electoral, lo cual va contra la ética y la transparencia. El Congreso debería –dentro de las reformas electorales- ponerle coto a esta mala práctica que no contribuye en nada al fortalecimiento institucional ni a la democracia.





23 vistas