Caral: con impresionantes actos celebran secretos de civilización más antigua de América

Con impresionante ritos y muestras teatrales de cómo era la vida en Caral hace miles de años y sus avances tecnológicos, Perú celebró el fin de semana en la Ciudad Sagrada, ubicada en el valle de Supe, las casi tres décadas de investigación de la civilización más antigua de América.


"La civilización Caral tuvo un gran desarrollo cultural y tecnológico manifestado en la construcción de edificios de diversos tamaños (...), entre los que destacan las numerosas pirámides", afirmó el arqueólogo y jefe de campo de Caral, Daniel Mayta, junto a la antigua plaza principal en forma de disco de la ciudad milenaria.


La celebración, que se llevó a cabo en el propio yacimiento arqueológico, contó con música, bailes y rituales a la Pachamama y a los astros inspirados en los hallazgos que el equipo liderado por la arqueóloga Ruth Shady emprendió hace 28 años.


El Caral Raymi 2022, el nombre que recibe esta ceremonia, acerca al público el modo de vida de este pueblo y da a conocer detalles que la expedición arqueológica va llevando a cabo de la mano de representaciones teatrales.


El valle de Supe, situado en el norte de Lima, es una zona de sierra cercana a la costa y no lejos de la selva, que albergó a la civilización Caral desde el año 3.000 hasta el 1.800 a. C., aproximadamente.


Mayta explicó que la ciudad sagrada se localiza en un lugar estratégico dentro del valle Supe, puesto que está entre cerros pero con espacio suficiente para amplios campos de cultivo y a la vez no lejos del litoral.


De hecho, la vida marina se mezclaba con la agrícola, la anchoveta era una de las principales fuentes de alimento, e incluso se han hallado restos de asientos hechos a base de vértebras de ballena azul.


La música, representada la noche del viernes bajo las estrellas y las luces de antorchas, también formaba parte de la cultura Caral y se han encontrado numerosos instrumentos como cornetas y flautas hechos con huesos de guanacos, venados, cóndores y pelícanos.


También se tienen evidencias de la existencia de distintas clases sociales, una alta organización laboral, lo descentralizado que estaba el poder y la importancia del comercio con otros pueblos con los que intercambiaban bienes.


Mayta explicó que el pueblo Caral no tuvo contactos con las grandes civilizaciones de Egipto, Mesopotamia, la cultura Olmeca o las primeras dinastías chinas, algo que estas si tuvieron, pero que aun así esta alcanzó un alto desarrollo tecnológico.Algunos ejemplos de esto son la cantidad de grandes edificios monumentales o el modo de construcción sismorresistente que llevaron a cabo, explicó el arqueólogo.


EFE/Andina


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