DEMANDA COMPETENCIAL : UNA NUEVA TRETA DEL GOBIERNO

Resulta absurdo e inaceptable, muy propio de los regímenes totalitarios, desafiar al pueblo, no respetar la independencia, ni el equilibrio de poderes. Un juicio político y una eventual vacancia presidencial es una atribución constitucional del Congreso de la República, por lo que el anuncio del Gobierno de que presentará una demanda competencial ante el Tribunal Constitucional, para que Vizcarra no acuda el viernes 18 a responder ante el Congreso de la República por la moción de vacancia admitida en su contra, es una nueva treta de Vizcarra, confiado en que este TC, muy venido a menos porque 4 de sus integrantes dejados por el humalismo son serviles a él, ya le convalidaron el año pasado su golpe de Estado, además, han cumplido su mandato hace mucho tiempo.


En esa línea, es triste el papel del general del Ejército peruano, Walter Martos, que en su papel de Jefe del gabinete ministerial haya salido a defender al presidente Vizcarra, rodeado de altos oficiales vestidos de comando, y con un tono de amedrentamiento, nos dice prácticamente : “aquí se cumplenlas órdenes sin dudas ni murmuraciones”.


Y la verdad es que, a estas alturas, no valen las decisiones contemplativas para un mandatario sin catadura moral, que está rodeado de gente de la peor calaña como "Richard Swing, y que ha perdido toda autoridad y legitimidad. Por tanto, corresponde -como lo manda la Constitución- votar por su vacancia.


La duda está ahora en còmo votaràn los congresistas llegado el momento, ya que para admitir la moción de vacancia votaron a favor 21 de Alianza Para el Progreso, 19 de Acción Popular, 13 de UPP y 11 de Podemos; en contra 9 de Fuerza Popular, 9 de Somos Perú, 9 del Partido Morado, 5 de Acciòn Popular y 3 del Frente Amplio , mientras que se abstuvieron 14 del Frepap, 4 del Frente Amplio, 3 de Acción Popular y 1 de Fuerza popular. En las últimas horas algunos congresistas ya están arrugando, ojalá no sea productos de las presiones, los amedrentamientos, o las prebendas.


A propósito, conviene resaltar que el contralor Nelson Shack reveló, recientemente, que el Perú perdió 23,297 millones de soles durante el 2019 debido a actos de corrupción, monto que representa el 14.9 % del presupuesto ejecutado en ese período. Precisó que el año pasado, en el gobierno de Vizcarra, se perjudicó al país por 13,670 millones de soles.


Ante esta realidad, la permanencia de un mandatario como Vizcarra es insostenible, aunque ONG caviares como IDL, Transparencia, Proética , los grandes medios de comunicación tentados por la millonaria publicidad estatal y muchos periodistas mermeleros, a través de una campaña permanente y sistemática lo apoyan, mientras atacan ferozmente a la oposición, en pared con fiscales, jueces y magistrados del TC que están al servicio del gobierno de turno y, que no garantizan una estabilidad jurídica en el Perú.


En este escenario, toca a las Fuerzas Armadas y a la Policia Nacional reivindicarse de su vergonzoso sometimiento del año pasado cuando Vizcarra disolvió el Congreso, garantizando ahora –como debe ser- el respeto a la institucionalidad democrática. NO HAY OTRA.


Juan Miguel Soto Villoslada

Sociólogo - Periodista



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